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nacimiento de nuestro héroe se produjo cuando
hacer películas de aventuras exóticas
parecía obsoleto en la producción de Hollywood.
El gran éxito mundial que cosechó En
Busca del Arca Perdida con su estreno, consiguió
revitalizar el cine de aventuras, un género que
se encontraba en franca decadencia a principios de la
década de los 80. De este modo no tardaron en
aparecer películas que imitaban la acción
trepidante y sobre todo, el personaje de aventurero
nato que Spielberg y Lucas crearon. La avalancha de
títulos que intentaban imitar al arqueólogo
del látigo estaba por llegar, en muy poco tiempo
se rodaron La gran ruta hacia china (High
road to china, Brian Hutton, 1982) en la que Tom
Selleck intentaba quitarse la espina por haber rechazao
el papel que aceptó Harrison Ford; la película
no dejaría de ser un relato entretenido y del
montón, sin llegar alcanzar nunca el nivel de
las andanzas del héroe del sombrero y el látigo.
Incluso desde Europa se trató
de imitar las hazañas de Indy, la coproducción
hispano-norteamericana El tesoro de las cuatro coronas
(Ferdinando Baldi, 1982) e interpretada por Francisco
Rabal, es una prueba de ello.
Pero
no todas las producciones de aventuras de la época resultaron tan
lamentables. En 1984, un discípulo de Steven Spielberg llamado
Robert Zemeckis (Regreso al Futuro, Forrest Gump, Lo que la verdad esconde),
firmaría la película Tras el corazón verde
(Romancing the Stone), interpretada por Michael Douglas, Kathleen
Turner y Danny de Vito. La hisoria se centra en los mil y un riesgos a
los que deben hacer frente una famosa novelista (Turner) y un mercenario
aventurero (Douglas) durante un viaje por Colombia en pos de un preciado
tesoro. La película obtuvo una nominación a los Oscar por
su montaje y gozó de un más que aceptable éxito de
taquilla, lo que produjo una inevitable secuela titulada, La joya del
Nilo (The Jewel of the Nile, Lewis Teague, 1985), donde repiten
los mismos actores, pero la película no llega a la altura de la
anterior.
Posteriormente
Spielberg produjo dos títulos de aventuras, El secreto de la
pirámide (Young Sherlock Holmes and The Pyramid Of Fear
, 1985), una película de Barry Levinson que involucraba a unos
Sherlock Holmes y Watson adolescentes en una aventura que recordaba mucho
a Indiana Jones y el Templo Maldito por la introducción
de una malévola secta de claro corte Thugi; Y la magnífica
película Los Goonies de 1985, película escrita
por Chris Columbus y el mismísimo Steven Spielberg y dirigida por
Richard Donner destinada al público infantil, pero que cautivó
a niños y mayores, donde una pandilla de jóvenes, pasan
tristemente su última mañana juntos tratando de despedirse
antes de que una empresa de demolición destruya todo el barrio.
En una buhardilla encuentran un mapa de un pirata del siglo XVII y se
ponen en marcha para buscar un tesoro lo bastante valioso como para salvar
sus casas. Los Goonies empiezan a seguir el mapa -y sus sueños...-
y penetran en un fabuloso mundo subterráneo lleno de cavernas,
de esqueletos, de trampas... Como dato adicional, nuestro conocido Tapón
(Jonathan Ke Quan), aparece en la película interpretando
a Data.
Pero
como es de suponer, no todo iba a ser bonito y maravilloso. El desastre
cinematográfico llegaría en el 85 con el insensato remak
de Las minas del Rey Salomón, dirigido por J. Lee Thompson
con Richard Chamberlain y la aún desconocida Sharon Stone. El protagonista
es Allan Quatermain, personaje que se pasa toda la película
con el sombrero puesto, barba de tres días y camisa medio abierta,
como si los espectadores no hubiesen visto algo parecido en sus vidas.
Incomprensiblemente la película tuvo una secuela, Quantermain
y la Ciudad Perdida del Oro, dirigida por Gary Nelson en 1986, y que
mirando el título del film no quedan dudas de la similitud con
Indiana Jones, esta película fue un rotundo fracaso, como dato
anecdótico, decir, que esta película fue nominada en dos
categorías para los premios Razzie, nominada a la peor banda sonora
y peor actor.
En 1986 llegó otro film de aventuras que tuvo
bastante éxito, la producción Australiana Cocodrilo Dundee,
dirigida por Peter Faiman y protagonizada por Paul Hogan, hay que decir,
que este personaje es el único del cine de aventuras que se le
reconoce fácilmente por su apellido, al igual que Jones. En esta
película se nos narra cómo Michael Dundee es un amigable
y rudo cazador de cocodrilos que, por su original filosofía de
la vida, es considerado como un héroe. Sue Charlton, una reportera
de Nueva York, decide ir a Australia para visitarle y, una vez allí,
le convence para que le acompañe en su viaje de regreso. Tras su
éxito, dos años después se rodó su secuela
y recientemente una tercera.
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