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EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA
urante
el rodaje de El Imperio Contraataca, Lawrence Kasdan
contó a Harrison Ford el argumento de En busca
del Arca Perdida (Raiders of the Lost Ark), que pretendían
llevar al cine George Lucas y Steven Spielberg, con
dirección del segundo y guión del mencionado
Kasdan. En realidad era un proyecto que George Lucas
tenía desde 1971. Pero no es hasta mayo de 1977
cuando Lucas, durante unas vacaciones en Hawai y mientras
esperaba el estreno de La Guerra de las Galaxias (Star
Wars), comenta la idea del film a Steven Spielberg,
descansando a su vez del rodaje de Encuentros en la
Tercera Fase. El personaje se llama Henry Jones Jr.
(en un principio su apellido era Smith, pero Spielberg
lo cambió en una de las revisiones de guión),
arqueólogo de profesión y buscador de
tesoros perdidos, que se encuentran la mayoría
de las veces en manos demasiado codiciosas. El Doctor
Jones tenía de apodo Indiana, que era el nombre
del pastor alemán de George Lucas.
Los
modelos en los que estaba pensando Lucas para su personaje
eran el Harry Steele encarnado por Charlton Heston en
El secreto de los Incas (Jerry Hoper, 1954) y
los viejos seriales de televisión de los años
40 y 50, como Spy Smasher, Mashed Marvel,
Perils of Nyoka o Secret Service in the Darkest
África. Todos estos seriales hacían
hincapié en la doble vida de un hombre aparentemente
ordinario que en realidad estaba casado con la aventura,
ya fuera un tesoro que descubrir o los planes de los
nazis para hacerse con el poder en cualquier parte,
aunque siempre fueran parajes exóticos.
Steven
Spielberg, que era un admirador de las películas
de James Bond, que quedó encantado con la idea
de este nuevo héroe de acción, pero el
proyecto fue aparcado porque Lucas ya estaba inmerso
en la preproducción de El imperio contraataca,
y Steven Spielberg se disponía a rodar 1941.
Aun así, Lucas escribió una sinopsis de
la historia con la ayuda de Philip Kaufman, (director
de Sol naciente, entre otras). Finalmente fue
Lawrence Kasdan quien se encargó del guión,
justo después de terminar el de El Imperio
Contraataca. El fracaso de 1941, hizo que
George Lucas convenciera al Rey Midas de Hollywood
para dirigir el film. Jim Steranko, creador del
cómic Nick Furia, hizo los bocetos de
Indiana Jones, con su látigo, su sombrero y ropa
de campaña. La LucasFilm se puso en marcha para
preparar el rodaje. Sólo faltaba lo más
importante: ¿Quién iba a ser Indiana Jones?.
HARRISON FORD ES INDIANA JONES
 pielbeg
y Lucas pensaban que el actor alegido debía ser una mezcla del
Errol Flynn romántico y cínico de El burlador de Castilla
y el Humphrey Bogart malvado, duro y con barba de tres días de
El tesoro de Sierra Madre. Semejante cóctel no estaba al
alcance de ningún actor conocido, o al menos eso pensaron ellos,
y además no querían dar al rostro de Indy, a un actor muy
conocido. De modo que durante seis meses se organizaron castings para
dar con la posible futura nueva estrella de Hollywood.
Decepción
tras decepción y acuciados por el cercano comienzo
del rodaje, propusieron a Tom Selleck,
para interpretar a Indiana Jones, hizo algunas escenas
de pruebas y según Steven Spielberg, haciendo
la prueba a la perfección, pero la existencia
de un compromiso recién firmado para ser el protagonista
de la serie televisiva Magnum P.I., hizo que Selleck
tuviera que abandonar el proyecto. "Entonces
una noche (recuerda Spielberg viendo en un pase privado,
antes de su estreno, El imperio contraataca), supe que
Harrison Ford podía ser un excelente Indiana
Jones. Llamé a George Lucas diciendole que habíamos
tenido todo el tiempo al protagonista delante de nuestras
narices y me dijo: "Lo sé, es Harrison Ford".
Habíamos tenido la misma idea".
La película
se llamaría finalmente Raiders of the Lost
Ark (1981), que en España sería simplificado
a En busca del Arca Perdida, tiñendo de
matices proustianos lo que, en el inglés original,
es casi una declaración de principios, pues Indiana
Jones y sus amigos y enemigos parten de la gloriosa
tradición del anti-héroe. Todos son unos
"saqueadores" (que eso, y no otra cosa, significa
la palabra) quienes, en una carrera cruel y despiadada,
luchan entre sí por apoderarse del Arca de la
Alianza.
El 15 de mayo de 1980,
es decir, seis días antes del estreno en Estados
Unidos de El imperio contraataca, se inició
en los estudios Elstree de Londres el rodaje de En
busca del arca perdida. Harrison Ford, pese a las
prisas, aún había tenido tiempo de estudiar
con George Lucas y Steven Spielberg el personaje: "Tenía
necesidad de saber algo del periodo histórico,
los años treinta, en que transcurre la película.
También, y por primera vez en mi vida, me interesé
por la arqueología y por los conocimientos que
de esa ciencia se tenían entonces".
Tal y como se podría prever de una película
clásica de aventuras, los exteriores del film
se rodaron en lugares tan exóticos como la selva
andina del Perú, el Sahara tunecino, las islas
Hawai y Francia.
El
12 de julio de 1981 se estrenó en Estados Unidos En busca del arca
perdida. Su éxito fue fulminante en todo el mundo. Más que
recuperar el cine de aventuras, el film de Spielberg marcó las
directrices de un nuevo tipo de héroe que parecía reflejar
el optimismo capitalista de la era Reagan. Las dudas metafísicas
se aparcaban definitivamente y se reivindicaba la masculanidad y la seguridad
arrojada del hombre de los 80. Harrison Ford fue el portaestandarte de
este triunfal regreso del Hombre, que tuvo una a menudo espesa continuación
en las demostraciones de testosterona de Arnol Schwarzenegger, o Sylvester
Stalone. Todos ellos implacables, duros, violentos, pero sin el sentido
del humor y el encanto que Harrison Ford, mucho mejor que todos ellos
juntos, supo imprimir a su estereotipo de héroe contemporáneo.
"Nunca se puede detener a un tipo como James
Bond" dijo Steven Spielberg-, pero sí a Indiana
Jones. Su vulnerabilidad hace que el público se identifique
con él. Y es a Harrison Ford a quien se le debe el mérito
de esa orienteción del personaje. Indiana Jones no se toma jamás
en serio, como los demás héroes. Gracias a este sentido
del humor, Indy no ha de disimular ni enmascararse cuando algo sale mal.
"No pasa Nada".
Pero fue Harrison Ford quien resumió en una frase lo que de verdad
significa el encarnar al personaje creado por George Lucas: "Interpretar
a Indiana Jones es divertido. Es el sueño de cualquier niño".
En busca del arca perdida fue nominada
para ocho Oscars, incluidos los de mejor película y mejor director.
Recibió cinco premios bien merecidos en los apartados técnicos
del film (sonido, montaje, montaje de los efectos de sonido, decorados
y efectos visuales). Nadie hubiera puesto un pero si también Steven
Spielberg y la película se hubieran llevado el Oscar; sin embargo
ya se sabe que los films de género no son del agrado de los miembros
de la Academia de Hollywood.
INDIANA JONES Y EL TEMPLO MALDITO
l
14 de marzo de 1983 en un juzgado de Santa Mónica
(California) Harrison Ford se casa, casi en secreto,
con Melissa Mathison, que entonces saboreaba
intensamente el éxito de E.T., que, como sabemos,
era un guión suyo. Ni Harrison ni Melissa tuvieron
mucho tiempo para disfrutar de su luna de miel porque
ya estaba en marcha la prepoducción de Indiana
Jones and the Temple of Doom (1984), fugazmente
anunciada en nuestro país como "Indiana
Jones y el templo de la muerte", aunque sería
estrenada con la menos ominosa nomenclatura de Indiana
Jones y el templo maldito, una continuación
de las aventuras del arqueólogo que, naturalmente
sería dirigida por Spielberg, producida por George
Lucas y con un equipo técnico similar al de En
busca del Arca Perdida. Con Kasdan ya absolutamente
dedicado a la dirección de sus propios guiones,
Spielberg y Lucas confiaron al matrimonio de guionistas
formado por William Huyck y Gloria Katz
la redacción de las nuevas hazañas de
Indiana Jones.
El
éxito de En busca del arca perdida motivó
que surgieran films de aventuras y modelos de héroe
aventurero que intentaban infructuosamente emular la
película de Spielberg y el magnífico trabajo
de Harrison Ford como Indiana Jones. Así se rodaron,
entre otros y en muy poco tiempo, La gran rula hacia
China (1982), de Brian Hutton, con un Ton Selleck
que se le estaba cayendo el bigote de tanto tirarse
de él por no haber aceptado protagonifar En busca
del Arca Perdida; o también Tras el corazón
verde (1983), de Robert Zemeckis, con Michael Douglas
y Kathleen Turner de protagonistas.
Situada un año
antes que la anterior entrega, Indiana Jones y el
templo maldito ha sido definida como "una aventura
en el camino". En efecto, no hay aquí una
misión de búsqueda como en Raiders,
ni la responsabilidad o el encargo de localizar padres
perdidos o tesoros místicos de la siguiente trama,
sino un tropezón continuo que llega a otro, hasta
culminar en la frase "aún queda mucho camino
hasta Delhi".
El rodaje de Indiana
Jones y el templo maldito transcurrió entre
Sri Lanka, Macao, China, India, California y los habituales
estudios Elstree de Londres, donde se rodó el
grueso de la filmación. La heroína que
acompañó a Harrison Ford en la película
fue Kate Capshaw, una actriz sin duda más
escultural que la también resultona Karan Allen
de En busca del arca perdida. Si Karen Allen
interpretaba a Marion Ravenwood con un convencimiento
casi masculino, tratando a los hombres de igual a igual,
Kate Capshaw presenta a un personaje egoísta,
miedoso y frágil, francamente divertido y, sobre
todo, muy sexy. Los encantos de Capshaw fueron muy evidentes
para Steven Spielberg , que terminó casándose
con ella. Un elemento importante en Indiana Jones
y el templo maldito es la inclusión de un
niño, Tapón, de rasgos orientales que
acompaña a Indy en sus aventuras asiáticas
, pues es en una remota aldea de la India donde está
ambientada la película. El elegido para el papel
fue Ke Huy Quan, un refugiado vietnamita que
vivía en los Angeles.

Estos son los acompañantes
de Indiana Jones/Harrison Ford en un film que tiene
una presentación tan espectacular o más
que la de En busca del arca perdida. En un night-club
de Shangai llamado Obi Wan (el rastro de La guerra de
las galaxias siempre estará en la trilogía)
actúa Willie Scott (Kate Capshaw), una cantante
norteamericana que entona el Anything Goes, de Cole
Porter, arropada por un espectacular grupo de bailarinas.
El doctor Jones hace su irrupción en el local,
con un smoking más propio de alguien acostumbrado
al lujo y a la depravación, James Bond,
que una camisa más sudada que un calcetín.
Pero a Harrison Ford, como a Sean Connery, le
sientan bien los trajes y la buena vida.
Continuar...
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