mantes de la aventura, ¿qué es la aventura sino viajar? Viajar es, como decía Pessoa, perder países, perderlos todos, perder tu propio país, perder hasta tu identidad o como mínimo, ironizar sobre el deseo maniático de identidad, volverse menos neurótico y aceptar el hecho de que la vida es siempre un mestizaje. Cada uno de nosotros tiene dos padres y no uno solo. El mundo es como un padre, y nosotros somos como el título de la novela de José María Arguedas, un producto de "Todas las sangres".
El aventurero ve la vida como un mestizaje que fascina: la diversidad racial, cultural, étnica, musical, religiosa… y todo ello entronca con la libertad y la tolerancia
Hay que ir hacia una humanidad acorde con el espíritu del tiempo, una humanidad mixta, mestiza, donde los límites se confundan y la realidad pueda bailar en la frontera con lo ficticio, y el ritmo borre esa frontera. Ser extranjero siempre, y bienvenido a cualquier parte. Y cuando un ser humano trasciende la ideología, las fronteras nacionales y las consciencias raciales, se debe a que la condición aventurera de ese hombre es superior a cualesquiera teorías o especulaciones sobre la vida.
Aquí, Indyesp.net ofrece varios relatos de esa conciencia humana y aventurera de algunos de sus miembros, que disfrutan cada rincón del mundo con la pasión del mismo Indiana Jones.