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cantante americana, muy sofisticada y amante del lujo
y la buena vida, protestona, miedica y de pocas luces,
trabajaba en el club Obi Wan de Shanghai hasta que cierto
día cierto arqueólogo armó tal
alboroto en el local que ella acabó arrojándose
por una ventana junto al curioso individuo, que huía
del amante de Willie, el misterioso hombre de negocios
Lao Che. Éste había envenenado al arqueólogo,
que necesitaba llevarse a la cantante consigo, pues
ella llevaba el antídoto en el escote. Resumiendo,
ambos acabaron con sus huesos en la India, donde vivirían
una gran aventura con la búsqueda de una piedra
sagrada en un templo maldito.
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