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Sigmund Freud
Episodio 3. Florencia (Italia) / Viena (Austria), 1908
igismund
Schlomo Freud nació el 6 de mayo de 1856, hijo
de Jacob Freud (40 años, comerciante judío
en lana) y de Amalia Nathansohn (20 años, judía)
en el pequeño poblado moravo de Freiberg (actual
Pribor). En 1860 la familia Freud se trasladó
a Viena. El Dr. Freud se inició como neurólogo,
pero la influencia de Breuer y Charcot lo orientaron
a la investigación científica en psicología.
Lo primero fue descubrir, con Breuer, que los pacientes
histéricos no eran degenerados orgánicos
sino que sus síntomas eran consecuencia de los
efectos permanentes que ejercían en la mente
de los pacientes ciertas vivencias traumáticas
del pasado que por su carácter contradictorio
o inconciliable no habían podido ser olvidadas
: el histérico padece por la mayor parte de reminiscencias.
Por ello es que los síntomas histéricos
desaparecían de inmediato y en forma definitiva
en cuanto en el paciente hipnotizado se despertaba el
vivo recuerdo del proceso provocador junto, necesariamente,
con el afecto concomitante a través de la expresión
verbal. Más tarde, a fines del año 1899,
en la "La interpretación de los sueños
", obra fundamental de Freud, la investigación
psíquica a través de la asociación
libre usada con los síntomas histéricos
lo lleva a la posibilidad de investigar los sueños.
De aquí surge la idea de una estructura psíquica
general de los sueños, provista de una dinámica
con sus propias leyes y relacionada con la organización
general de la conciencia, la que va a apoyar una teoría
general del inconsciente basada en un modelo tópico
(figuración espacial del inconsciente y la conciencia).
Luego Freud deja atrás la hipnosis y la catarsis
y construye las bases técnicas de lo que será
el tratamiento psicoanalítico actual. A continuación
viene el desarrollo de una teoría de la libido
y de la sexualidad infantil.
En 1909 Freud reitera
una terapia psicoanalítica orientada al descubrimiento
y superación de las resistencias, agregando la
consideración de la contratrasferencia (influjo
del paciente sobre el sentir inconsciente del médico)
y la importancia del autoanálisis del médico,
de su sinceridad y honestidad. Al año siguiente
emplea por primera vez en un trabajo impreso la expresión
definida "Complejo de Edipo" para referirse
a la situación familiar o complejo nuclear de
las neurosis que había estado señalando
e investigando desde a lo menos 1897 y que se estaba
constituyendo en la teoría como un complejo fundamental
en el que "convergen los orígenes de la
religión, la moral, la sociedad y el arte."
Luego trata de discriminar claramente sobre los procesos
primario y secundario y sus respectivos principios del
placer y de realidad, y en 1912 sobre la dinámica
de la transferencia, reimpresión de clisé
de relaciones amorosas infantiles (regresión)
en la relación con alguien externo actual (p.e.
el analista en el tratamiento) y que interfiere en el
trabajo analítico (resistencia). En este año
define más las reglas técnicas como son
el escuchar al paciente con una atención parejamente
flotante, usando el propio inconsciente como órgano
receptor, la necesidad del análisis personal
del analista, y la reiteración de la neutralidad
del médico, de no intelectualizar ni educar al
paciente.
Más tarde,
en Tótem y tabú Freud hace una investigación
en psicoanálisis aplicado, postulando, entre
otras, una hipótesis de la dinámica evolutiva
de la sociedad primitiva en base a una analogía
con el desarrollo del aparato mental : la destrucción
canibalística del padre por parte de los hermanos,
como una forma del odio y de apoderarse de su identidad,
y su reparación primitiva a través de
la "obediencia retroactiva" a los mandamientos
o tabúes del tótem, símbolo de
sobre vivencia y de la negación de la muerte
del padre. Al año siguiente, en 1913, Freud continúa
aportando consejos técnicos sobre la organización
del tratamiento.
En 1914 comienza la
Primera Guerra Mundial. Freud remarca en esta época
la idea de la transferencia como una actuación
repetitiva y no como un verdadero recordar, y más
tarde el inicio de la teoría del narcisismo que
venía mencionando a lo menos desde 1909 como
una etapa de la evolución libidinal que va del
autoerotismo (narcisismo: segunda etapa del autoerotismo,
cuando las pulsiones sexuales unificadas toman como
objeto de satisfacción al propio yo) hasta el
amor objetal. En 1915 expone sus precisiones sobre el
amor que puede aparecer en la transferencia e inicia
el desarrollo de una teoría metapsicológica,
una teoría psicológica del aparato mental
desde los puntos de vista dinámico, económico
y tópico y que va más allá de considerar
al aparato mental como una estructura exclusivamente
enmarcada en la conciencia como tendía a considerar
la metafísica a la psicología. Varios
de los artículos publicados este año están
en este contexto como es el caso de "Pulsiones
y destinos de pulsión" en el cual mantiene
la idea de la pulsión como representante psíquico
de los estímulos somáticos, "la represión"
en el cual vuelve reunir conceptualmente a todos los
mecanismos defensivos en torno al de la represión,
y "lo inconsciente" en el que insiste en la
justificación y necesidad de un dominio donde
operan leyes rigurosas y conflictos dinámicos
de los cuales hay muestra en la patología y la
normalidad.
En 1916 Freud cumple
sesenta años. En esta década Freud dará
un poderoso empuje a la meta psicología con el
modelo estructural del aparato mental. En 1917 publica
"Duelo y melancolía". Aquí Freud
acentúa el papel que la auto agresión
tiene en el sufrimiento de los melancólicos y
que revela la profunda ambivalencia frente a los objetos
perdidos y la guerra interna en que se debate un yo
dividido en una parte severamente atacada y otra crítica
y condenatoria sobre la anterior. Se esboza aquí
lo que Freud llegaría a llamar el superyó.
En 1919, terminando la guerra, Freud vuelve a puntualizar
la técnica analítica de los síntomas
en sus mociones pulsionales y en la consecuente integración
automática e inevitable de éstas al yo,
del cual estaban escindidas y ligadas aparte. A partir
del año 1920, fecha en que muere su hija Sophie
de neumonía, se publica un terceto de pequeñas
pero fundamentales obras en las que Freud expone el
nuevo modelo de aparato mental, el estructural. Este
será el paradigma teórico de la investigación
freudiana desde este momento en adelante. Además
integrará una posición dualista básica
en la teoría de las pulsiones al proponer la
existencia de la pulsión de muerte en la primera
de estas obras, es decir, " Más allá
del principio del placer”. Freud había
advertido la presencia de la agresión como un
aspecto presente en la teoría de la seducción
traumática, en su propio autoanálisis,
en "La Interpretación de los Sueños",
en "Tres ensayos sobre teoría sexual"
al mostrar la mezcla de sexualidad y agresión,
y en trabajos de sus colaboradores a lo largo de estos
años. Sin embargo no había atendido a
la agresión de manera de elaborar conceptualmente
la presencia de ésta al nivel de una pulsión
contrastante con la pulsión libidinal. La agresión
salvaje desencadenada durante la guerra y de alguna
manera el sufrimiento por la violencia interna vivida
a raíz del duelo por Sophie movilizaron aún
más las reflexiones de alto nivel especulativo
de Freud en torno a un tema vital que iba más
allá del principio del placer : la agresión
y sus propósitos desintegradores y destructivos.
Los procesos "neuróticos de destino",
las fantasías en las neurosis de guerra, constituían
algunas muestras de que el aparato mental, contrariando
el principio del placer, reiteraba una y otra vez operaciones,
procesos de pensar y/o acciones, que significaban vivencias
de dolor, en un afán conservador de mantener
en funcionamiento un antiguo esquema mental doloroso
y desintegrador de los procesos mentales que llevan
a la satisfacción. Se trataba de una verdadera
compulsión a la repetición de lo doloroso.
La vida funcionando con un propósito de muerte.
La operación de una muda pulsión de muerte.
Tánatos.
Esta década
marca la presencia del psicoanálisis en la cultura
universal y con él de la figura gigantesca de
Sigmund Freud. Gran cantidad de intelectuales de alto
rango van a Viena para verlo y en Europa y Estados Unidos
sus ideas han pasado a formar parte de la cultura sofisticada
y popular. Las reacciones son furiosamente ambivalentes.
Está la vulgarización del lenguaje analítico
y la violenta y atemorizada repulsa de representantes
de religiones e ideologías que veían en
las ideas freudianas una amenaza para la moral, el destino
de la infancia en particular y de la cultura en general,
sobre todo a raíz de la distorsión del
renovado papel que Freud le daba a la sexualidad. Por
otra parte connotados científicos e intelectuales
apoyan la postulación que se hace de Freud para
el premio Nóbel, pero la Academia Sueca es hostil
a las ideas freudianas y este persistente intento nunca
pudo concretarse. Junto con esto las instituciones psicoanalíticas
florecían en todas partes. Uno de los más
notables analistas de esta generación fue Melanie
Klein. En 1921 se publica la obra" Psicología
de las masas y análisis del yo ", texto
que sigue la línea de "Tótem y tabú"
y de "Más allá del principio del
placer". Se trata de una investigación de
la dinámica de las multitudes desde la perspectiva
de la psicología psicoanalítica individual.
En 1923 se le diagnostica
un cáncer en el paladar y se inicia una dolorosa
etapa de operaciones. Expone su teoría de la
organización genital infantil centrada en el
predominio del falo: el interés y significado
predominante de un genital, el masculino, en ambos sexos
por lo que más precisamente se trataría
del predominio del falo, que lleva a la curiosidad sexual
en el varón, y el consecutivo complejo de castración
y la desmentida de la falta de pene en las niñas.
De esta manera la oposición que en el período
sádico-anal es entre activo y pasivo, en este
período fálico es entre genital masculino
y castrado. Este desarrollo culminará en la pubertad
con la oposición entre masculino (el sujeto,
la actividad, la posesión del pene) y femenino
(el objeto, la pasividad).
En abril de 1923 Freud
publica una de sus grandes obras: El yo y el ello. Aquí
Freud propone un modelo tripartito de aparato mental.
Se afirma que la condición de conciente no es
ya un criterio valedero para esbozar un modelo estructural
de la psique. El Ello vino a remplazar finalmente al
inconsciente. La facultad asociada con la sentimientos
de culpa inconscientes y con el ideal del yo va a diferenciarse
del yo para constituir lo que en la presente obra se
definirá como la instancia del superyó
Esta instancia será la que se encargará
de observar de manera continua al yo actual comparándolo
con el ideal del yo y que adquiere funciones como la
conciencia moral o de censura onírica. La representación
del yo consistiría en una parte superficial del
ello que se diferencia esencialmente por la influencia
del sistema P-CC ( a través del cual se verifica
la influencia del mundo externo), esencia diferenciada
desde un núcleo constituido por sistema P-CC,
y que persiste en esta tarea en el desarrollo bajo la
presión del ambiente externo y de su principio
de realidad (estructura estructurante de yo), diferenciando
superficies de ello y trasformando su legalidad (principio
de placer) en el mencionado principio de realidad. La
influencia más continua y permanente del ambiente
externo proviene del cuerpo propio (sobretodo de su
superficie) lo que la convierte en componente fundamental
del núcleo de la estructura estructurante yoica.
Por otra parte la solvencia económica del yo
seguirá proviniendo del ello.
El ello serían
procesos psíquicos no conocidos, inconscientes,
reprimidos o no, y en contacto con la superficie yoica
mencionada antes, que contiene las pasiones.
La sedimentación
en el yo de una identificación-padre y una identificación-madre
y las formaciones reactivas contra ellas consecuencia
del complejo de Edipo serán la base del ideal
del yo o superyó. El mismo sentimiento de culpa
sería como se siente la tensión entre
las exigencias de la conciencia moral y las operaciones
del yo. Se ha dicho que el yo se conforma, diferenciándose
desde el interior del ello, bajo la influencia de las
percepciones, pero, como le ocurre a cualquier sector
del ello, también se encuentra bajo la acción
eficaz de las pulsiones. En cuanto a éstas Freud
distingue dos variedades que se mezclan y desmezclan:
a. pulsiones sexuales
(Eros). Su meta es complicar la vida mediante la reunión,
la síntesis, de la sustancia viva dispersada
en partículas (41) con el fin de conservarla.
b. pulsión
de muerte. Su meta es reconducir al ser vivo orgánico
al estado inerte (41) con el fin de conservar el estado
perturbado por la génesis de la vida.
En 1926, con setenta
años, Freud revisa su teoría de que la
angustia sería un conjunto de manifestaciones
fisiológicas y psicológicas generadas
por la operación de los mecanismos defensivos,
es decir, la represión. Revierte la idea proponiendo
que es la generación de angustia la que lleva
a la operación de los mecanismos defensivos (entre
los cuales la represión es sólo uno más
esta vez), es decir, que el hecho de que la angustia
esté asociada a las situaciones dolorosas le
confiere un carácter predictor del desencadenamiento
de las experiencias dolorosas, o sea, una cualidad de
señal. Al año siguiente con su estudio
sobre el fetichismo desarrolla el concepto de la <<desmentida>>
(<<Verleugnung>>). Se trata de una nueva
relación en la cual lo percibido permanece pero
es sustituido por otra representación que recibe
todo el interés, redoblado por el horror a la
castración que proviene de lo percibido (p.e.
la falta de pene en la mujer). Así la representación
sustitutiva o fetiche no sólo indica que ha ocurrido
una represión sino más aún, que
se ha desmentido la existencia de los genitales femeninos
y es signo del triunfo sobre la amenaza de castración
y de la protección contra ella y le ahorra al
fetichista el devenir homosexual, en tanto presta a
la mujer aquel carácter por el cual se vuelve
soportable como objeto sexual.
Publica también
en este momento "El porvenir de una ilusión".
Freud sostiene que la religión es una construcción
que intenta asumir un carácter real frente a
la realidad de la naturaleza, es decir, una poderosa
fantasía alimentada por los deseos de sobre vivencia
de los hombres, una gran ilusión que se levanta
cerrada frente al afán disciplinado de la verificación
científica como ocurre con las construcciones
propias de las ciencias. Desde esta perspectiva la idea
central de Freud es que el conocimiento objetivo y científico
y, específicamente el psicoanálisis, puede
desalojar a las ilusiones, e incluso aquella de que
lo que la ciencia no nos puede dar nos lo pueda dar
otra como la religión. En 1930 se publica "El
malestar en la cultura”. Malestar es aquí
sentimiento de culpa. Se pregunta respecto a la memoria,
a la subsistencia de lo primitivo en la mente del hombre,
a la felicidad como objeto trunco de la vida humana,
a la variadas fuentes de sufrimiento y desamparo para
el hombre, al modo como se constituye el carácter
y la cultura en un afán regulador, protector
y adaptativo, al modo señalado en "Tótem
y tabú", al conflicto entre las tendencias
agresivas y egoístas del individuo y las tendencias
libidinales indispensables para la configuración
de una sociedad, a las mezclas entre las pulsiones agresivas
y libidinales, y en definitiva a las vicisitudes del
desarrollo del superyo y su consecuencia : un inevitable
sentimiento de culpa no sólo conciente (conciencia
moral) sino también inconsciente. Se trata pues
de sostener que el problema del sentimiento de culpa
es uno de los más importantes en la evolución
de la cultura y que está a la base del descontento
o malestar presente en ella.
En 1936 cumple ochenta
años. Anciano, enfermo y desencantado se le diagnostica
una reactivación del cáncer. En 1937 se
publica "Análisis terminable e interminable".
Es un texto en que se manifiesta la situación
de desilusión y desencanto de Freud. Señala
las limitaciones curativas del análisis ante
la potencia de las fuerzas innatas, de la pulsión
de muerte y sus manifestaciones en el carácter.
En 1938 la situación
de Austria se vuelve peor. En Marzo finalmente las tropas
alemanas son "invitadas" a cruzar la frontera
hacia Austria. Hitler ya estaba en Viena. Comenzó
una persecución terrorífica contra todos
los opositores y en especial contra los judíos.
La casa y la residencia de Freud fueron controladas.
La reputación de Freud en las más altas
esferas aún lo protegía. El estado de
Freud era muy limitante y se resistía a dejar
Viena. Las cosas empeoraron aún más. Anna
Freud fue arrestada por la Gestapo el 22 de marzo. Fue
interrogada sobre la Asociación Psicoanalítica
Internacional y luego liberada. Los bienes de la Sociedad
Psicoanalítica de Viena, la biblioteca y la editorial
fueron confiscados. Finalmente se inició la emigración.
El cinco de junio entraron Freud y sus acompañantes
por tren a Francia en medio de una recepción
pública y el seis de junio llegaban a Londres,
Inglaterra.
Freud se aloja en
39 Elsworthy Road. Su residencia en Londres es públicamente
notoria. La acogida es muy cálida y pronto se
le llevan los registros de la Royal Society para que
estampe su firma junto a las de Newton y Darwin. A pesar
de las múltiples peticiones y quejas termina
la tercera parte del libro sobre Moisés. Entre
tanto en Boston, Hans Sachs edita la American Imago
en reemplazo de la Imago destruida por los nazis en
Marzo de este año. En julio lo visita el joven
y prolífico talento del movimiento surrealista
Salvador Dalí el que le dejó una grata
impresión, diferente al desencuentro epistolar
que tuvo con André Breton.
En septiembre se advierte
una reactivación del cáncer y es operado
por última vez. Aún analizaba tres pacientes.
Se publica el último trabajo prolongado de Freud
llamado "Moisés y la religión monoteísta"
y entre julio y setiembre de este año se dedica
a escribir el Esquema del psicoanálisis".
Se trata de un resumen, casi un testamento, muy condensado
de las principales ideas de la teoría psicoanalítica
y la proposición de algunas ideas respecto al
posible desarrollo futuro del análisis. En 1939
la enfermedad se hacía cada vez más extensa
y dolorosa y terminar esta situación, para Freud,
cada vez más deseable. Freud se apoyaba y dependía
bastante en este tiempo de su hija Anna y de su médico
personal Max Schur que estaba generalmente con él
desde 1929 y ahora en Londres. Schur, además,
era un admirador del psicoanálisis. Freud confiaba
tanto en él que desde el principio y francamente
le solicitó, y así lo acordaron, que no
permitiera que a raíz de la enfermedad la vida
se le transformara en una tortura innecesaria. El primero
de agosto de 1939 Freud terminó definitivamente
su práctica médica. Freud tenía
plena conciencia de como se iba apagando y encogiendo
su cuerpo y su vida. En estos días sólo
dormitaba y miraba el jardín. El 19 de septiembre
con un apagado y agotado gesto se despidió de
Ernst Jones. El 21 de septiembre Freud le recordó
a Schur el acuerdo. Freud quería conservar el
control sobre su vida y la dignidad en su espíritu
hasta el último momento. Anna finalmente se rindió
frente a la decisión de su padre. Así
Schur el 21 de septiembre inyectó a Freud tres
centigramos de morfina. Freud se durmió y luego
repitió la dosis y al día siguiente, 22
de septiembre, le dio una dosis final. Freud entró
en coma y ya no despertó más. A las tres
de la madrugada del 23 de septiembre de 1939 Sigmund
Freud murió.
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