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Theodore Roosevelt
Episodio 2. Paris (Francia), 1908 / Kenya, 1909
oosevelt,
Theodore (1858-1919), 26º presidente de Estados
Unidos (1901-1909), premio Nobel de la Paz en 1906,
destacó tanto por el reformismo de su política
interior como por la diplomacia desplegada durante su
administración.
Hijo de un rico comerciante, nació en Nueva York
el 27 de octubre de 1858. Fue educado por tutores privados
y estudió en la Universidad de Harvard, donde
se graduó en 1880.
Tras su graduación,
Roosevelt comenzó su carrera política
y abandonó los estudios de derecho, siendo elegido
miembro de la Asamblea de Nueva York por el Partido
Republicano en 1881. En 1884, después de haber
servido tres años en dicha cámara, se
alejó del sector reformista de su partido para
apoyar la candidatura presidencial de James Blaine.
Roosevelt pasó los dos años siguientes
viviendo en un rancho de Dakota, dedicado a escribir
artículos para diversas publicaciones periódicas.
De vuelta a la política en 1886, se presentó
sin éxito para desempeñar la alcaldía
de Nueva York, hizo campaña para ser candidato
por el Partido Republicano en 1888 y fue nombrado director
de la Comisión del Servicio Civil (1889-1895)
y de la policía de Nueva York (1895). Tras presentarse
nuevamente como candidato a la presidencia por su partido
en 1896, fue secretario adjunto de Marina (1897), cargo
desde el que organizó la flota de guerra estadounidense
en los momentos previos a la Guerra Hispano-estadounidense.
La Guerra Hispano-estadounidense
convirtió a Roosevelt en una figura conocida
en todo el país. Creó el regimiento de
voluntarios de caballería cuyos miembros fueron
conocidos como los rough riders, el cual llevó
a cabo el ataque estadounidense contra la loma de San
Juan, en Cuba (julio de 1898): la hazaña más
celebrada de la guerra en su país. Esta popularidad
tuvo una rápida recompensa electoral cuando fue
elegido gobernador del estado de Nueva York, en 1898,
y nominado para la vicepresidencia federal en la candidatura
republicana junto con el presidente William McKinley,
en 1900. Roosevelt fue un gobernador activo e independiente
que no se sometió a la organización republicana,
respondió a la inquietud popular ante la influencia
de los grupos económicos más poderosos
y demostró su preocupación por la conservación
de los recursos naturales. Su corta actividad como vicepresidente
federal acabó tras el asesinato de McKinley en
septiembre de 1901, que le convirtió en el presidente
más joven de la historia de Estados Unidos.
En asuntos internos
actuó con cautela, probablemente avanzando menos
en su primer mandato de lo que lo habría hecho
McKinley. Una buena publicidad le valió el apelativo
de trustbuster (‘destrozador de monopolios’),
en tanto que su mediación en la huelga del carbón
en 1902 demostró sus simpatías por los
obreros y consumidores. Un tema en el que actuó
valientemente fue la conservación de la tierra,
utilizando sus poderes presidenciales para convertir
51 millones de ha en bosques nacionales.
Roosevelt fue reelegido
triunfalmente en las elecciones presidenciales de 1904
frente al candidato demócrata, Alton B. Parker.
El segundo mandato de Roosevelt tuvo dos importantísimos
avances legislativos: la aprobación de la Ley
Hepburn de 1906, que reforzaba los poderes de la Interstate
Commerce Commission (Comisión de Comercio Interestatal)
y la ley de ese mismo año por la que se creaba
la Agencia para Alimentación y Narcóticos.
Defendió diversos programas de cobertura social
y de protección ante la influencia de los grupos
económicos más poderosos, pero el sector
conservador de su propio partido se opuso a su aplicación.
La última vez que Roosevelt hizo alarde de su
poder en política interior fue en 1908, cuando
designó como sucesor a su amigo, el secretario
(ministro) de Guerra William Howard Taft, favoreciendo
así su nominación y posterior elección
como presidente.
Roosevelt ejerció
una política exterior activa e intervencionista
que fue denominada Big Stick (política del ‘Gran
Garrote’). A veces actuó sutilmente, como
cuando detuvo la posible intervención alemana
en Venezuela en 1902 y cuando ayudó a mantener
el equilibrio de poderes en Europa durante las crisis
ocurridas entre 1904 y 1906. En otros momentos actuó
bruscamente, como cuando apoyó la revolución
de 1903 en Panamá que permitió a Estados
Unidos adquirir el territorio del canal de Panamá,
o cuando proclamó en el llamado ‘Corolario
Roosevelt’ (1904) a la Doctrina Monroe que Estados
Unidos debería ejercer un "poder policial"
sobre Latinoamérica, lo cual llevaría
a la práctica en 1905 y 1906, interviniendo militarmente
en la República Dominicana y Cuba respectivamente,
para controlar las economías de ambas, con el
fin de favorecer los intereses estadounidenses. Hizo
uso de los canales públicos y privados cuando
medió en la Guerra Ruso-japonesa en 1905 —lo
que le valió ganar, al año siguiente,
el Premio Nobel de la Paz, el primero otorgado a un
estadounidense— y cuando envió una delegación
a la Conferencia de Algeciras de 1906 para ayudar a
zanjar el conflicto surgido entre Alemania, Francia
y España por el control de Marruecos.
A lo largo de su administración,
Roosevelt se esforzó por mejorar y modernizar
las Fuerzas Armadas. Sus secretarios de Guerra, Elihu
Root y William Howard Taft, introdujeron el sistema
de Estado Mayor en el Ejército y actualizaron
los métodos de reserva. La Armada fue tema de
especial preocupación para él, y acosó
al Congreso hasta que consiguió que éste
aprobara la construcción de más cruceros
y acorazados.
Al abandonar la presidencia
en 1909, Roosevelt se involucró en las luchas
existentes en el seno del Partido Republicano. Finalmente,
rompió con Taft y asumió la dirección
del sector progresista, que propugnaba reformas económicas
y sociales de mayor alcance. Roosevelt se presentó
en 1912 a las elecciones republicanas para la nominación
presidencial, siendo derrotado por Taft. Alegando haber
sido engañado en la nominación, Roosevelt
abandonó las filas del Partido Republicano para
presentarse como candidato por el Partido Progresista,
recién constituido. Roosevelt superó al
republicano Taft, pero sus esperanzas de ganar y crear
un gran partido se vieron frustradas, ya que el candidato
demócrata, Thomas Woodrow Wilson, que también
atrajo a algunos progresistas, fue el vencedor de las
elecciones.
Tras la derrota de
Roosevelt en 1912, Wilson comenzó a aplicar su
propio programa reformista y afirmó la neutralidad
estadounidense al estallar la I Guerra Mundial en 1914,
hechos que indignaron a Roosevelt, así como que
se le denegara permiso para formar una división
que luchara en Francia después que Estados Unidos
entró en el conflicto en 1917. Abandonó
el Partido Progresista en 1916 para apoyar al candidato
republicano contra Wilson, y parecía ser el máximo
favorito para las elecciones de 1920 cuando falleció
el 6 de enero de 1919 en Oyster Bay (Nueva York).
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