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Vlad Tepes IV “El Empalador”,
“Drácula”
Episodio 17. Estambul (Turquía) / Transilvania
(rumania). 1918
n
el siglo XV, uno de los príncipes de Valaquia,
provincia bajo la dominación turca, ubicada entre
los Alpes de Transilvania y el Danubio, es conocido
con el nombre de Vlad Dracul, este ultimo término
significa dragón, el emblema del rey. Cuando
su hijo Vlad IV, nacido en 1430, lo sucede a la edad
de veinticinco años, recibe el título
de Drácula, es decir, hijo del Dragón.
Fue educado como cristiano
en Transilvania, pero su padre le dejo como rehén
entre los turcos cuando solo tenia trece años,
y de repente el joven Drácula se encontró
rodeado de personas cuyo lenguaje y religión
no comprendía. El padre y la madre de Drácula
volvieron a casa dejando abandonado al chico en Turquía,
y el sultan le retuvo allí como una especie de
seguro humano que le garantizaba que el padre de Drácula
no le atacaría. El joven Drácula fue enviado
en barco hasta el castillo de Egrigoz, una fortaleza
que se encontraba a gran altura en las inaccesibles
montañas del Asia Menor. Drácula estuvo
prisionero allí desde 1444 hasta 1448, cuando
le llego la horrible noticia de que su padre había
violado la promesa hecha al sultán y había
declarado la guerra a los turcos ... siendo plenamente
consiente de que obrando así ponía en
peligro la vida de su hijo. El padre llego al extremo
de hablar de ello en una carta dirigida a varios pueblos
y ciudades de Transilvania. Esta terrible traición
debió enseñar a Drácula que la
vida no vale gran cosa. Por suerte -pero no gracias
a su padre -, el sultán decidió no replicar
matando a Drácula, y siguió utilizándolo
como peón en sus planes y negociaciones diplomáticas.
Vlad Drácula acabó consiguiendo hacerse
con el poder en el sur de Rumania gracias al apoyo de
los turcos.
Vlad Tepes a pesar
de sus sombría personalidad, es aún considerado
por muchos rumanos como héroe nacional por haber
intentado liberar las provincias rumanas de Valaquia,
Moldavia y Transilvania del demonio de invasor turco.
El es uno de los jefes guerreros mas temido por las
tropas de ocupación del sultán Mehmed
el Conquistador. Sin embargo, en 1462, es vencido y
debe refugiace en Hungría, donde es nuevamente
tomado prisionero por razones políticas hasta
1473.
Drácula no
quería alrededor ningún heredero en potencia
que pudiera desafiar su poder absoluto. En una ocasión
en que estaba de muy mal humor, su amante cometió
la imprudencia de creer que podría animarle diciéndole
que estaba embarazada porque daba por sentado que Drácula
se alegraria de oír esa buena noticia.
Drácula no
se alegro < No puede ser > le dijo, y tomo un
cuchillo y la abrió en canal para que < todo
el mundo pudiera ver donde se encontraba su fruto >.
Drácula utilizó todo tipo de procedimientos
para eliminar a cualquier joven rival al trono: el padre
de Drácula había sido ilegitimo y consiguió
reinar, por lo que Drácula procuró librarse
de tanto hijos legítimos como ilegítimos.
El empalamiento en
una estaca de madera o hierro, es su método favorito
para desacerce de los prisioneros turcos o de sus opositores
-de ahí si sobrenombre. En el siglo XV, su crueldad
es conocida y grabado alemán de 1499 lo muestra
festejando en medio de los cadáveres empalados.
Se estima entre 50.000 y 100.000 el numero de sus víctimas
empaladas, quemadas o incluso desolladas vivas durante
su corto reinado de una decena de años. Como
sutil refinamiento el príncipe a menudo manda
engrasar o arromar la punta de las estacas para prolongar
la agonía de sus ejecutados.
Su sadismo no conoce
limites: crónicas locales cuentan que para castigar
a unos emisarios turcos que no se descubrieron en su
presencia, ordena que se les clave fez en el cráneo.
En otra ocasión, manda reunir a una gran cantidad
de pobres y minusvalidos en una amplia sala cerrada
bajo el pretexto de invitarlos a un banquete y ordena
prenderle fuego. Un día Vlad le pregunta a un
amigo que piensa del Bosque, en el cual se encontraban
un sin fin de personas empaladas.
Y el amigo responde :
"Pues, huele un tanto mal..."
Entonces Vlad lo empaló y le pregunto :
"¿estando ahí arriba lo hace oler
mejor?".
Empalaba generalmente
a los infieles y mujeres promiscuas, Vlad no solo empalaba
personas también los mataba cortando sus órganos
sexuales o desollándolos vivos y después
exponiéndolos en público.
Vlad disfrutaba las
ejecuciones en masa. En otra ocasión, Vlad mandó
poner una mesa, con un banquete delante de sus víctimas
empaladas, para disfrutar de una lenta cena en medio
de ese paisaje de agonía y muerte.
Tras haber invadido
la provincia de Cinibio, incendio muchísimos
pueblos muy habitados y, con este talante, arrastro
hasta Valaquia a muchos hombres encadenados, a los que
hizo empalar.
Algunos mercaderes,
que se sentían atraídos por la promesa
de recibir protección por parte del estado, fueron
despojados de todos sus bienes y asesinados mientras
atravesaban Valaquia cargados de mercancías preciosas.
Ordeno que le llevaran desde Vurcia a 400 niños
parar enseñarles la lengua de Valaquia; en lugar
de eso, los hizo encerrar en un horno para ser quemados
.
Hizo que asesinaran
a los hombres mas nobles de su estirpe y a todos sus
parientes cercanos, junto con sus mujeres e hijos. Hizo
enterrar a algunos de sus servidores hasta el ombligo
y los atravesó con sus flechas; a muchos otros
los desolló.
Capturó en
batalla a un cierto Daym, hijo de otro Daym voi-voda;
mientras estaba todavía vivo y consciente, le
hizo construir una tumba y ordenó a los sacerdotes
que celebraran sus exequias; una vez éstas se
hubieron llevado a término, cortó la cabeza
al prisionero. Cincuenta y tres embajadores que habían
sido invitados por los transilvanos fueron arrojados
a prisión y, tras haber invadido sus tierras,
aprovechando la circunstancia de que no podían
tener ninguna actitud hostil, lo arrasó todo
a hierro y fuego. Hizo empalar a Ceilino, jefe de sus
tropas, porque no había sabido satisfacer su
monstruosidad.
Hizo empalar hombres
de Vurcia, que habían caído en sus manos
mientras se dirigían a otra provincia. A un cierto
Zegano, que rechazó colgar con sus propias manos
a un ladrón que había sido hecho prisionero,
lo hizo cocer en una gran caldera y lo dio a comer a
sus conciudadanos. Llegó a arrancar del seno
de sus madres a bebés que estaban mamando para
estrellarlos contra una roca ante ellas. Llegado a la
provincia de Transilvania, convocó a todos los
valacos que allí habitaban, ofreciéndoles
su amistad; una vez los tuvo reunidos, lanzó
a los soldados contra ellos y los exterminó;
luego, incendió sus poblados. Se dice que con
estos métodos mató a más de 30.000
personas.
En el año 1462, el emperador de los turcos, a
cuyo poder estaba sometido, le pidió un tributo.
Él respondió que iría personalmente
hasta Adrianópolis para llevárselo, luego
pidió una carta que mostrar a los prefectos del
lugar para poder viajar, mató a los prefectos
turcos que fueron a su encuentro y, tras realizar verdaderas
masacres en las poblaciones que encontraba a su paso,
mató a más de 25.000 personas de ambos
sexos, entre las que perecieron incluso algunas bellísimas
vírgenes, si bien habían sido pedidas
como esposas por los valacos.
Llevó hasta
Valaquia a un gran número de prisioneros, algunos
de los cuales fueron desollados, otros fueron asados
sobre el fuego atravesados por varas de hierro y otros
fueron hechos en aceite hirviendo; los restantes fueron
empalados; el campo en el que sucedieron estos hechos
parecía una selva de palos. L. J Tras haber cometido
tales fechorías, fue por fin capturado por Matías,
rey de Hungría, el mismo invierno en el que el
papa Pío volvió a Roma procedente de Todi.
[...]
Durante una batalla
con los turcos que tubo lugar a finales de 1476, Drácula
de puso el uniforme de un soldado turco para poder inspeccionar
mejor el campo de batalla. Se encontró con unos
cuantos soldados suyos, y se supone que no lo reconocieron
a causa del disfraz de turco y le dispararon flechas.
Drácula mato
a cinco o seis soldados con su lanza, pero la inferioridad
numérica era abrumadora: los soldados dispararon
mas flechas y le mataron. Después le cortaron
la cabeza y se la entregaron a los turcos como trofeo
de victoria porque los soldados turcos seguían
teniendo un miedo terrible al hombre a quien llamaban
el < Príncipe Empalador >. El sultán
exhibió la cabeza de Drácula en las murallas
del castillo Topkapi de Estambul.
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