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En
Busca del Arca perdida se la ha catalogado siempre
como una película finefílica, por contener
ideas y aspectos de series, comics o películas
del género aventuresco.
La
película pretende recuperar el ambiente, el ritmo y el estilo de
viejos seriales cinematográficos de los años 30. El film
exhive citas, situaciones o personajes de Las Minas del Rey Salomón,
un clásico en las películas de aventuras. El personaje de
Jones calca su aspecto característico del Charlton Heston de El
Secreto de los Incas (The Secret of the Incas, Jerry Hopper, 1954),
aunque también se dice que su característico sombrero procede
del de Humphrey Bogart en El Tesoro de Sierra Madre (The Treasute
of the Sierra Madre, John Huston, 1948). Casablanca es también
otro título que ha influido en las películas, sobre todo
para la atmósfera de En Busca del Arca Perdida. La "doble"
personalidad de Indy, profesor de Universidad/Aventurero, es una característica
común al repertorio clásico de héroes de la literatura,
el cómic y el cine, que va desde Superman o Batman a El Zorro.
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El Secreto de los
Incas |
Dirigir un episodio
del agente 007, concebido como un cómic
para adultos, era uno de los deseos de Spielberg y la
relación de Indiana Jones con el personaje creado
por Ian Fleming se concretó con la incorporación
de Connery a la serie, como el padre de Indy.
Jones es también al menos al principio de la
primera aventura, un ejecutivo al servicio de la ley
y tiene una eficacia amoral, aunque sin la hipersexualidad
y el cinismo del agente con "licencia para matar".
Se podría decir, que En busca del Arca perdida
es "un film a lo Bond sin tecnología".
La escena inicial
de En busca del Arca perdida en la que se funde el logotipo
de la Paramount y la montaña del Perú
que sirve de marco a esta primera secuencia está
extraida de Tú, Kimi y yo (The Geisha
Boy, Frank Tashlin, 1958), protagonizada por Jerry Lewis.
En la película también hay un homenaje
a Yakira Canutt, el especialista americano por
antonomasia, cuando Indiana pasa por debajo del camión
gracias a su látigo. También el plano
final, cuando el Arca es guardada en un inmenso almacén
del gobierno norteamericano, remite al destino del trineo
"Rosebud", en Ciudadano Kane (Citizen
Kane, Orson Welles, 1941).
Por todas estas referencias
y muchas otras, se puede considerar sin duda una película
cinefílica, con un elevado bagaje metacinematográfico,
por otra parte tan habitual en el Séptimo Arte.
Pero lo que si estamos seguros, entre cosas, es que
En busca del Arca perdida y la saga de Indiana Jones,
se ha convertido, por ella misma y apenas 20 años
después de su estreno, en un clásico,
repetidamente imitado a su vez.
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