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Ciudad Egipcia de Tanis |
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Artículo
creado por: Indiana_
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hay un hallazgo que intriga a la gran parte de profesionales
de este apasionante mundo que es la arqueología,
sin duda se trata del Arca de la Alianza de Moisés.
Está rodeado de leyenda, misterio y magia, y
por tanto, fue elegido como objetivo de nuestro querido
aventurero por sus creadores en la primera película
de la saga, la que dio nacimiento al mito. No obstante,
los creadores, los guionistas, los que dieron a luz
tan asombrosa historia, debieron de basarse en elementos
históricos más o menos fidedignos, que
no hagan de su creación un circo de ferias sin
sentido. Y es precisamente este cometido de investigación
por parte de los padres de Indiana lo que les llevó
a situar el arca y todo lo referente a él en
la ciudad egipcia de Tanis. Pero... ¿qué
es realmente Tanis?
Tanis es una ciudad
del antiguo Egipto, situada en el noreste del delta
del río Nilo, al suroeste del lago Manzilah,
fundada hacia el 1730 a.C. se sitúa en el brazo
tanítico del Nilo, brazo secundario ramificación
del Pelusíaco, y se relaciona generalmente con
la bíblica ciudad de Soan.

Es sin duda uno de
los yacimientos arqueológicos más importantes
del Delta del Nilo y sin duda el más extenso.
La antigua ciudad se encuentra actualmente en ruinas
y su emplazamiento se halla en parte ocupado por el
pueblo pesquero de San. Hasta la fundación de
Alejandría, en el 332 a.C., Tanis fue una de
las principales ciudades comerciales de Egipto, pero
la obstrucción con sedimentos de la desembocadura
tanítica del Nilo desvió el comercio hacia
aquélla. La historia de la ciudad comienza hacia
el 1780 a. C, a finales de la XII dinastía. Fue
una ciudad próspera durante el reinado de los
reyes pastores, y quedó en el olvido con la expulsión
de estos. En la XIX dinastía volvió a
ser la ciudad de antaño. Era una localidad dedicada
a la fabricación de telas de lino fundamentalmente.
Las dinastías XXI y XXIII eran originarias de
Tanis, de quienes recibió el nombre de Dyannet,
y durante estos períodos fue la capital de Egipto.
Fue también el lugar de enterramiento de los
faraones de las dinastías XXI y XXII.
P. Montet afirmaba
que podría haber sido el emplazamiento de la
capital egipcia que fundó Ramsés II en
el delta, la ciudad de Pi-Rameses. La mayor parte de
los monumentos que en ella se encuentran llevan inscripciones
de este faraón. Pero actualmente se sospecha
que todos los monumentos de Ramsés II fueron
transportados a Tanis desde otros emplazamientos y empleados
como decoración de nuevos templos o reutilizados
en la construcción de nuevos monumentos, dado
que ninguna construcción excavada puede atribuirse
a un período anterior a la XXI dinastía,
y por otra parte durante la época de esplendor
de las dinastías XXI y XXIII se llevaron a cabo
grandes construcciones utilizando material de Jatana
y Qantir, por lo que es muy probable que también
los restos de construcciones remecidas fuesen transportados
desde su emplazamiento original.
La ciudad incluye
un recinto rectangular de 430 x 370 metros en el que
los muros alcanzaban los 15 metros de espesor y 10 de
altura. Dentro del recinto se encuentra una muralla
que contiene el gran Templo de Amón, orientado
de Oeste-Este e incluye restos de columnas, colosos
y obeliscos. Existen además 3 colosos de arenisca
de Ramsés II con figuras de las reinas representadas
en las piernas. Es aquí donde, en el siglo XIX,
aparecieron las esfinges que actualmente se encuentran
en el Museo de El Cairo. El templo sufrió, posiblemente,
añadidos de Siamón, Osorkon III y Sheshonq
III a la estructura original de Psusennes I.

Dentro del templo
interior existía el Templo del Este, entre la
primera y segunda murallas, construido de granito por
Osorkon III. También en esta zona está
el Templo de Horus construido por Nectanebo II y Ptolomeo
II Filadelfo. Tras la muralla existe la zona en la que
se ubicaba el Templo de Mut y Jonsu, conocido como Templo
de Anta, diosa cananea adorada en la región.
Las tumbas, situadas
en el recinto interior del templo, son de Psusennes
I, Amenemopett, Osorkon III, Sheshonq III y dos anónimas.
Fueron construidas con materiales provenientes de otras
edificaciones y sarcófagos sustraídos
de otros lugares. La importancia de estas tumbas radica
en el hecho de que fueron descubiertas intactas por
P. Montet en 1939 e incluían ataúdes de
plata, y diferentes objetos de oro y joyas, como máscaras,
pectorales brazaletes y collares, además de la
gran riqueza de pinturas que aparecen en las paredes.
Junto con la tumba de Tutanjamon son las únicas
intactas descubiertas. El acceso a las tumbas no está
permitido.

La tumba de Osorkon
III incluye una cripta realizada en granito y 4 salas.
En las paredes de estas 4 salas se muestra a la diosa
Nut en su representación típica arqueada
y las barcas solares, el rito del pesaje de las almas,
imágenes de Isis y Osiris y de la regeneración
solar, además de imágenes del faraón.
En la tumba se encontró el sarcófago de
Takelot II. El sarcófago proviene del Reino Medio.
Tras la sala que alberga el sarcófago de Osorkon
III apareció la sepultura de su hijo Horanjt,
sumo sacerdote de Ptah.
La tumba de Psusennes
I incluía 4 sepulturas, la de Psusennes, la de
Sheshonq II, la de Amenemopett y la del general Undebaunded.
En la cripta de Psusenne se encontraba la momia del
faraón encerrada en tres sarcófagos, el
primero de granito rosa, actualmente en el Museo de
El Cairo, el segundo de granito negro y el último
de plata. La momia estaba cubierta por una máscara
y recubierta de oro.

Después de una rebelión
contra Roma en el 174 d.C., Tanis fue destruida como
castigo.
Esto es todo lo que
la arqueología nos brinda sobre la mítica
ciudad de Tanis. Por emplazamiento ha relacionado tradicionalmente
con la ciudad de Soan, ciudad que se menciona en la
Biblia y que por parentescos de diversa índole
se ha deducido que se trataría de Tanis. Pero
en ninguna cita bíblica se alude al arca de la
alianza ni a la ciudad de Soan como morada final del
arca.
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