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ikal
está constituida principalmente por una serie
de templos que se elevan en la selva de Petén
(Guatemala). En el centro de la ciudad, entre la Acrópolis
Norte y la Acrópolis Central se encuentra la
Gran Plaza, con el Templo I y el Templo II.
En la Plaza Mayor,
punto central y corazón de esta gran ciudad,
se inicia la visita a Tikal. La Plaza Mayor fue escenario
de los ritos de iniciación que, durante casi
diez siglos, celebraron sus pobladores.
La
Gran Plaza y sus alrededores constituyen el corazón
de Tikal. Técnicamente, la Gran Plaza consiste
en el Templo I y II, así como el juego de pelota,
que fueron construcciones añadidas alrededor
del año 700 d.C. entre la Acrópolis Central
y la Acrópolis del Norte. En la esfera política,
Tikal atravesó un período conocido como
el hiato hacia finales del siglo VII d.C., cuando no
se construyeron nuevos edificios ni se registraron inscripciones
de eventos importantes durante casi 150 años.
De pronto Tikal ya no fue más una gran “ciudad
destrozada”: surgió un poderoso gobernante
llamado Ha Sawa Chaan-K’awil (antes conocido como
Ah Cacaw o Gobernante A), quien devolvió a Tikal
su posición de riqueza y poder. Vivió
una larga vida (de 60 a 80 años), consiguiendo
una serie de exitosas guerras contra sus enemigos y
velando porque Tikal recobrara su grandeza bajo su reinado.
El
Templo I, llamado también Templo del Jaguar Gigante,
es la construcción más conocida de Tikal.
Tiene forma piramidal y está constituido por
una gran plataforma sobre la que se encuentran ocho
cuerpos escalonados que suman un total de nueve secciones.
Una escalinata conduce hasta la última plataforma
donde descansa el pequeño templo. El adoratorio
consta de tres cámaras dispuestas a diferentes
niveles y separadas entre sí por el arco maya,
característico de su arquitectura. La pirámide
y el templo se complementaban con una crestería,
dando claro ejemplo de la arquitectura maya, decorada
con piedras y modelada en estuco. Los arquitectos mayas
no sólo se preocupaban por el volumen y la forma,
también en sus construcciones el color tenía
funciones específicas para la conjunción
de la imagen externa, que destacase de la verdura del
ambiente; los restos de colores diversos son indicios
de que en alguna época los edificios estuvieron
totalmente pintados. Desde la parte superior del templo
se domina el panorama; la majestad de la construcción
se equipara con la vastedad y grandeza de la selva que
se extiende hasta perderse en el horizonte.
El
Templo II, situado al oeste del Gran Jaguar, ayuda a
equilibrar de manera armónica la disposición
espacial de la Gran Plaza. Se conoce también
como Templo de las Máscaras, por presentar en
su cresta decorada una enorme e impresionante máscara;
la escalera principal presenta igualmente un par de
ellas que flanquean el acceso. La mayoría de
los dinteles pertenecientes a este templo han desaparecido:
el dintel central (de gran belleza artística)
se encuentra en el Museo Americano de Historia Natural
de Nueva York. Algo no menos hermoso de esta estructura
son los dibujos grabados que cubren enormes porciones
de las tres cámaras que constituyen el templo.
Uno de estos dibujos representa el sacrificio de un
hombre, precedido por un sacerdote enmascarado. A diferencia
de la mayoría de edificios en Tikal, que fueron
construidos a lo largo de extensos períodos de
tiempo exceptuando a los complejos de pirámides
gemelas, que se construyeron para conmemorar la finalización
de un Katun, estos templos fueron construidos en un
período de tiempo relativamente corto. Ha Sawa
Chaan K’awil enmarcó la Gran Plaza con
estos dos monumentales templos, completando el Templo
II durante su vida y dejando la construcción
de Templo I, que fuera su propio entierro, para que
fuese completada por su hijo. Él quizá
supervisó las excavaciones de los dinteles de
madera que adornaron los techos de los recintos de los
templos, e hizo planes detallados para la decoración
y construcción para poder disfrutarla desde el
más allá.
Los Templos I y II,
ambos majestuosos prototipos de la arquitectura local,
representan el modelo de grandeza monumental logrado
por los gobernantes de Tikal durante el período
clásico tardío. Durante este tiempo La
Gran Plaza se convirtió en el punto focal de
la vida sociopolítica de Tikal. El Templo II,
tiene una altura de 38 metros y fue orientado de cara
hacia el este, de frente al sol naciente. El Templo
I, un edificio estilizado orientado hacia el oeste,
de cara hacia la puesta del sol, tiene 45 metros de
altura. Los mayas de Tikal consideraron al Templo I
como el portal del Inframundo. La rica tumba de Ha Sawa
Chaan K’awil fue descubierta en el interior del
edificio (entierro 116). Su hijo Yikin, selló
la tumba después de la muerte de su padre, antes
que se iniciara la construcción del templo. La
localización de este entierro representó
una enorme ruptura con la tradición: por más
de 500 años, todos los gobernantes de Tikal fueron
enterrados en la Acrópolis del Norte. El magnífico
sepulcro contenía varios kilos de jade, conchas
y cerámica. Ha Sawa Chaan K’awil midió
casi 2 metros de estatura y sus restos fueron localizados
por los arqueólogos debajo del Templo I, un tanto
hacia la izquierda del eje central del edificio. A su
muerte fue enterrado con ricas ofrendas, el hallazgo
fue excavado por el arqueólogo Aubrey Trik en
1962. El complejo de templos pudo representar el círculo
de la vida misma.
La Acrópolis
Central emerge entre la selva, al sur del Templo I.
La Acrópolis Central está formada por
seis pequeños patios rodeados por un grupo de
palacios, cuyas funciones son aún imprecisas:
parecen reflejar la existencia de actividades públicas,
administrativas y judiciales. Algunas veces estos palacios
tienen una sola hilera de cuartos hasta con cinco pisos,
éstos no se apoyan uno encima del otro, sino
en una plataforma más alta en la parte anterior,
de modo que se integra completamente al otro edificio
construido. Mediante este procedimiento el edificio
total adquiere su perfil escalonado. En las paredes
del palacio se encuentran dibujos esgrafiados que representan
escenas religiosas y retratos de sacerdotes y nobles
de la época.
El Templo III fue
la última estructura construida en Tikal. Puede
contener el entierro de Chi’taam, el último
gobernante de este sitio. Si su tumba está allí
aún no ha sido encontrada. Chi’taam representó
el último de los grandes gobernantes en la dinastía
en Tikal. Fue el vigésimo noveno gobernante de
la familia dinástica fundada por un gobernante
del siglo III. El monumento más reciente fue
construido en el año 292 d.C. El último
monumento de Tikal fue construido en el año 869
d.C. Para este tiempo, la ciudad ya estaba sufriendo
y pronto sería abandonada.
El
Templo IV está considerado como el de mayores
dimensiones en toda Mesoamérica (70 metros de
altura), aunque quizá en la antigüedad el
Templo del Sol en Teotihuacan fuera ligeramente mayor.
Su ascensión resulta difícil de realizar,
pues los peldaños están totalmente destruidos.
Es necesario subir por una escalera de madera entre
las raíces de la abundante vegetación
que cubre casi por completo esta construcción.
El oratorio colocado en la parte superior de la pirámide
del Templo IV, ha sido recientemente consolidado y consta
de tres cámaras. Desde aquí se domina,
hacia el este, la cresta del Templo III, y a los Templos
I y II que se encuentran en el fondo. Poco más
hacia el sureste se asienta la Acrópolis del
Sur, detrás de la que sobresale el Templo V.
El Templo IV es el
edificio más grande de Tikal y el más
alto en toda la región Maya Con 66 metros de
alto, se alza imponente en medio de la jungla de El
Petén. Yax Kin, quién asumió el
trono el 12 de diciembre de 734 d.C., lo construyó.
Los arqueólogos creen que quien lo construyó
se encuentra enterrado allí. Los arqueólogos
calculan que para su construcción se utilizaron
191,139 metros cúbicos de piedra. El gobernante
pudo haber exigido a los 60,000 (o más) habitantes
de Tikal y el área circundante hacer su aporte
en el proceso de construcción, quizá pagando
un impuesto de trabajo.
El
Templo V de 59 metros de alto es la segunda pirámide
más alta de Tikal. Los arqueólogos creen
que en este sitio está enterrado un gobernante
desconocido. Adyacente a la Acrópolis del Sur,
el Templo V está en proceso de restauración,
patrocinado en parte por la Agencia de Cooperación
Española. En la fotografía apreciamos
el inicio de estos trabajos de consolidación
y restauración, cuando los arqueólogos
buscaban la base de la estructura a lo largo de su escalinata.
Dentro del Templo,
los arqueólogos encontraron un enorme texto jeroglífico
que cuenta los eventos principales de la historia de
Tikal y los eventos gloriosos que acontecieron durante
el reinado de Yax Kin. Como resultado de esta información
dejada por Yax Kin, los arqueólogos han aprendido
acerca de la historia de Tikal, desde el año
457 a.C. La Calzada Méndez conecta al Templo
VI, también conocido como el Templo de las Inscripciones,
con el resto del sitio, que es el más remoto.
Este fue descubierto por un petenero llamado Don Antonio
Ortiz, contratado por la Universidad de Pennsylvania
para traer provisiones y alimentos desde la ciudad de
Flores. La parte de atrás del templo estaba recubierto
de un largo texto jeroglífico, que data del año
766 d.C. Está compuesto de al menos 186 glifos,
cada uno de 80 cms. de altura por 1 metro de ancho.
Los jeroglíficos fueron tallados sobre la piedra.
Se fueron agregando detalles en estuco y madera, finalmente
los muros del templo fueron pintados de rojo, ahora
desafortunadamente todo ha desaparecido. Los daños
a la Estela 21 y el Altar 9 pueden ser observados frente
a este edificio.
Los complejos piramidales
gemelos son unos recintos únicos en su tipo de
arquitectura que fueran introducidos en Tikal durante
el período clásico, supuestamente relacionados
con la conmemoración de la finalización
de un katun, señalando eventos y rituales, consistente
en la construcción de edificios con una orientación
norte-sur y este-oeste. El único complejo de
este tipo que se construyera afuera de Tikal se encuentra
en Yaxhá (una ciudad más pequeña
a sólo 30 kilómetros de distancia) con
una orientación oeste-este, cuando fue conquistada
por Tikal. Este grupo de edificios fue construido para
celebrar el fin de un período de años,
llamado Katun en el calendario maya de la Cuenta Larga.
Está compuesto por cuatro edificios asociados
con los cuatro puntos cardinales: las pirámides
están en el este y el oeste y los edificios rectangulares
en el norte y en el sur.
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