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Solución Fate of Atlantis |
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Modo Acción
rimero de todo, debía ir a Montecarlo a encontrar a
Trottier. Tras dar con él (llevaba un traje marrón y
era viejo con canas) me dió su tarjeta con la que se
nos abrirían muchas puertas en los negocios de antiguedades.
Para ganar su confianza, tuve que responder algunas
preguntas que contesté sin problemas gracias al Diálogo.
Ahora me dirigí a
Argelia. Fui por el pasillo del fondo y llegué a la
tienda de Al-Jabbar. Pero no le encontré a él, sino
a Paul Abdul, su criado. Le di la tarjeta de Trottier
y le pedí que me concertara una cita con él. Paul se
dirigió a casa de Omar y yo le seguí.
Ya en las calles de
Argelia, no me costó seguir al criado gracias a su fez
rojo. Debía estar atento y no separarme mucho de él,
hasta que al final, se metió en una casa bastante lujosa:
la casa de Omar Al-Jabbar.
Me adentré a ella
y vi que Omar y Paul estaban sometidos por un guardia
nazi que me encargué de quitar del paso. Como agradecimiento,
Omar me contó la historia de los nazis que había encontrado
una colonia atlante en el desierto, y me obsequió con
un camello y un mapa. El mapa estaba colgado con la
colada. Cogí el palo de bambú y lo usé para coger el
mapa. También me llevé las dos estatuillas que Omar
tenía por ahí. Subí al camello.
Como
el mapa no tenía nombre, me tuve que parar en algunos
poblados nómadas para ir preguntando hasta que al final
di con el lugar. Si por el camino me atrapaba algún
nazi, le podía dar una de las estatuillas para que no
me llevara a la ciudad.
Mi camello se había
escapado pero ya estaba en la excavación, ahí pude comprobar
que el camión estaba totalmente destrozado, no lo podría
usar para volver. Me adentré al interior. Todo estaba
oscuro, pero palpando pude descubrir que ahí había un
generador eléctrico. Lo accioné y se encendieron las
luces. Cogí la cuaderna, el jarro de cerámica y la estaca
de madera. Observé los dibujos que había en la pared
de la izquierda, y empujé el de arriba, con lo que se
abrió un compartimento donde había un disco de piedra
Solar.
Como no podía salir
por donde había entrado, seguí observando el lugar.
En la derecha, había una especie de mural algo derruido,
usé la cuaderna y me descubrió un circulo con un agujero
en el medio. Coloqué la estaca y la piedra solar. Giré
el disco de acuerdo con la descripción del Diálogo y
accioné la estaca. Se me abrió una entrada secreta.
Por ella salí al exterior,
donde me estaba esperando un nazi muy bien armado. Usé
el látigo con su arma para librarme de él y luego usé
su globo para escapar.
Creta
on
el globo llegué a Creta. Fui a las ruinas y cogí el
instrumento de topógrafo. En todas las habitaciones
derruidas no había nada de valor. Observé que habían
algunos escombros en la esplanada, así que los moví
y se descubrieron dos estatuas atlantes. Usé el topógrafo
con esas estatuas y apunté a los altos cuernos del centro.
Se me descubrió una X que escavé con la cuaderna y encontré
el segundo disco de piedra: el Lunar.

Volví a la entrada
a la colonia y usé las piedras según el Diálogo. Cuando
abrí la entrada, se me apareció un soldado nazi que
despaché a gusto. Ya estaba dentro. Crucé la primera
puerta cogiendo antes dos de las tres cabezas de piedra
que ahí había. La tercera la cogí con el látigo desde
la otra sala. Fui explorando hasta que encontré una
especie de ascensor atlante. Pero no pesaba lo suficiente,
por lo que usé el látigo con la cabeza de la estatua
que ahí había.
En
el piso de abajo me encontré a Sternhart, el pobre había
muerto en el intento de encontrar también la Atlántida.
Lo unico aprovechable de él era su bastón. Miré la cascada,
y subí por la cadena. Seguí investigando hasta que encontré
una puerta donde debía depositar las tres cabezas. Tras
ella, fui hacia arriba donde desbloqueé un contrapeso
de ascensor con el baston de Sternhart. Bajé y usé dicho
ascensor otra vez con el bastón, ahora, en la boca de
la estatua. Cogí la caja dorada. Una caja que permitía
guardar orichalcum sin que lo detectaran los ámbares.
Andando por el laberinto
encontré una puerta que estaba tapiada. La empujé varias
veces y la puerta se volcó. Pasé el hueco gracias al
látigo. En una de las salas, podía observar que al fondo
habían dos guardias vigilando. Al pasar, uno de ellos
me descubrió, así que me escondí tras la losa de la
derecha y se la tiré encima. Al otro le vencí fácil.
Ahora tuve que doblegar a bastantes nazis hasta al fin
llegar a uno que siempre se resistía, era muy fuerte
y ágil. Pero observé que justo encima suyo había una
estalagtita que se tambaleaba. Así que subí por otro
camino y usé el latigo con dicha estalagtita que se
desplomo sobre el nazi. Me llevé la estalagtita.
El ultimo guardia
que franqueaba mi salida era un tio de 2 metros que
podía doblegarme con un solo puñetazo. Por otro sitio
observé que había una gran roca a punto de caer por
una cuesta que daba justo delante del nazi. Usé la cuaderna
para mover la roca, pero la cuaderna se rompió y la
roca se fue hacia el otro lado. Usé la estalagtita para
volverla a empujar y así, aplastar a Arnold. Arnold
tenía en su poder 2 cuentas de orichalcum y un pez ambar
detecta-orichalcum.
Ahora tenia que encontrar
a Sofía y el tercer disco de piedra. Salí de la sala
de Arnorld y usé el pez en ambar para ver si detectaba
el orichalcum del collar de Sofía. Antes, debía poner
mis cuentas en la caja de oro y cerrarla. Sofía estaba
atrapada en el pozo. La saqué con el látigo y tuve la
suerte de descubrir que ella había encontrado la piedra
terrestre.
Usamos las 3 piedras
con el mapa a escala de la Atlántida y llegamos al final
del laberinto. Ahora debíamos observar la flecha que
apuntaba a Thera. Era nuestro próximo destino.
Thera
a
en Thera, me fui a investigar un poco mientras Sofía
estaba por ahí. Subí por el desfiladero y lo único que
descubrí es que los nazis ya habían investigado esa
isla. Pero por suerte, habían olvidado un kit de parches
en el suelo. Volví al puerto y le dije a Sofía que la
mejor manera de llegar a la Atlántida era con el barco
que el reflotador tenía ahí.
Le
indicamos el camino al navegante usando el Diálogo de
Platón. Si, por ejemplo,decía que la Atlántida estaba
a 150 millas al norte, le teníamos que decir que nos
llevara 15 millas al sur. Una vez llegamos, usé l kit
de parches con el traje de buzo agujereado. Ya estaba
listo. Usé la manguera de aire con el traje y le di
a la valvula de presión. Todo estaba a punto. Me puse
el traje y le pedí a Sofía que me tirara al agua. Ella
me lanzó usando la pequeña grúa que tenia el remolcador.
Cuando por fin
estuve debajo el agua, apareció Kerner y cortó mi única
vía de aire. Además se llevó a Sofía. Solo podía resistir
la respiración unos 3 minutos, pero no me costó mucho
encontrar la entrada a la Atlántida.
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